lunes, 7 de septiembre de 2009

Frío

No debía ser el insomnio mas aterrador, un colapse de mi columna acalambrada
el dolor constante del dormitar parada con las manos chupando el piso, babeada.
transcurren las dos, las tres, la madrugada no despierta en medio de una luna llena de agua.
los pasillos se van acoplando con el rugido de las paredes y los bostezos amargos, el gusto del fernet en mis labios por la mañana, recordando, asimilando la noche de las hojas en blanco y el perfume camino a mi cuello. Sórdida la mañana, convoca un despliegue de aromas infernales, algo de los sexos, un zumbido melodramático del olvido, el abandono, que puedo decir que el abandono es la culpa del sin sentimiento que los rodea por completo a estos hijos de puta.
vengo perdiendo el hilo de éste rollo que me maltrae una y otra vez.
salgo a trote, con los cordones desatados, los pantalones a medio caer ( los kilos no se van solos) y una remera que dice NO para no decir SÍ. Meta acomodarse, intercepta a Cielito, una viejecita que vende maquinitas de afeitar de bajo costo. Años, Cielo, me pide la masita de chocolate, me mira, sonríe, siempre, aunque le cueste el día hacerlo, balbucea " que linda sos florcita", y le roba sonrisitas a los árboles de la cuadra que la cuidan noche tras noche, nos ven pasar, mirar.
ya se me olvido porque salí de casa.

1 comentario:

  1. ¨ya se me olvido porque salí de casa¨

    era necesario tomar algo de aire
    era necesario sentirse kashmir.

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