¿Qué buscas, imposible pensamiento?
Bárbaro, ¿qué me quieres? ¡Qué me incitas?
¿Por qué la vida sin razón me quitas,
Donde volando aun no te quiere el viento?
Detén el vagaroso movimiento;
que la muerte de entrambos solicitas.
Déjame descansar, y no permitas
tan triste fin a tan glorioso intento.
No hay pensamiento, si rindió despojos,
que sin determinado fin se aumente,
pues dándole esperanzas, sufre enojos.
Todo es posible a quien amando intente;
y sólo tú naciste de mis ojos,
para ser imposible eternamente.
L.D.V.
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