En éste viaje de auto me di cuenta que si no me memorizo la cruz del sur, un día me pierdo, un día me muero. Que deseo ser la constelación mas desapercibida del inconsciente de un científico loco, que el vocabulario se transforme para unos pocos, y la sensación de no estar diciendo nada, me está hundiendo en el fondo de éste cielo petróleo. La laguna se posa en amante y se encarnó. Maravillada, se dio por aludida que llegaba, la gente enana no escuchaba, y el amanecer estaba por ser, que el escape era lo más lógico, que no sería un instante de frenesí, que llegaba a pasos agigantados, que el conciente era perpetuo, que el dolor, invaluable.
Ardía cómo un arañazo demasiado poderoso.
Ya estaba sabiendo que no sería antes de tiempo, que el color se perdía en cada no-mirada, en el fantasma de usted. Ai! usted que lo sabía, cómo un ángel bordado a piel, con sonrisas de aquí, ojos del más allá. Perdí el control, no tenia nada perfecto, no sabia ya quién mas estaría aquí por mi, no vacile, eso si, usted debe saber que no vacile, hasta el desencanto fue una basura especial.
Aprendí a saber lo que no sabia y aun no puedo entender porque viene de a dos en compartimientos separados. Cómo un receso de el sol y la luna, como la oscuridad en busca de la luz mas enferma y destructiva.
Cómo la nada misma, se desintegra por nosotros.
(01.06/17.06)
sábado, 27 de noviembre de 2010
martes, 2 de noviembre de 2010
01.11.2010
El cielo rojo, dispuesto a precipitarse
Como las ausencias que provocas en silencio
Camarada, de desidia en cuanto al amor, no soy yo.
No había misterios en las melodías del domingo
No hay complejo que me filtre el estado cíclico de amor
Platicando de ti, de ti, de ti toda la maldita noche platicando con mi sombra sobre ti
Cabeceando al sueño para que no distraiga la imagen tenue de tus sinopsis
Canciones ajenas, delirios de tu mirada, en la habitación, mi obsesión
La tristeza ya pierde genero y consigna, día y permanencia, ya se pierde entre la multitud y el ultimo trago amargo.
Te pierdes sin pena, sin rastro con la boca llena de rojos sobrevivientes de la escena, mendiga.
No me presiones el paladar con tu lengua filosa y voraz, deja de fastidiar al músculo engrupido y melancólico que no arremete a nada, que no se atreve a nada.
Se que te extraño porque no me queda lugar en la valija de los deseos.
Me chantajea hasta el sórdido contraer de tus pestañas al mirar-me, al saborearme y satisfecho te largues en busca de municiones alérgicas a la primavera, a la flor de estación que sonámbula se pasea por los verdes, mientras garuaba pequeño y finito, como el miedo que te tengo, como el silencio que no digo de vos.
Como las ausencias que provocas en silencio
Camarada, de desidia en cuanto al amor, no soy yo.
No había misterios en las melodías del domingo
No hay complejo que me filtre el estado cíclico de amor
Platicando de ti, de ti, de ti toda la maldita noche platicando con mi sombra sobre ti
Cabeceando al sueño para que no distraiga la imagen tenue de tus sinopsis
Canciones ajenas, delirios de tu mirada, en la habitación, mi obsesión
La tristeza ya pierde genero y consigna, día y permanencia, ya se pierde entre la multitud y el ultimo trago amargo.
Te pierdes sin pena, sin rastro con la boca llena de rojos sobrevivientes de la escena, mendiga.
No me presiones el paladar con tu lengua filosa y voraz, deja de fastidiar al músculo engrupido y melancólico que no arremete a nada, que no se atreve a nada.
Se que te extraño porque no me queda lugar en la valija de los deseos.
Me chantajea hasta el sórdido contraer de tus pestañas al mirar-me, al saborearme y satisfecho te largues en busca de municiones alérgicas a la primavera, a la flor de estación que sonámbula se pasea por los verdes, mientras garuaba pequeño y finito, como el miedo que te tengo, como el silencio que no digo de vos.
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